Historia

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Introducción

Alcoba es un pequeño municipio, situado en la demarcación territorial de los Montes de Toledo, en la provincia de Ciudad Real. Tiene un valor incalculable de riqueza ambiental siendo el término municipal que más superficie ha aportado al Parque Nacional de Cabañeros, con 18.000 hectáreas. Cuenta con 639 habitantes.

De Alcoba depende la población de Santa Quiteria, un poblado de colonización, situada junto al arroyo de los Pescados.

Se dedica fundamentalmente a la agricultura, ganadería y a la explotación de los recursos cinegéticos. Actualmente la población esta intentando hacerse un hueco dentro del sector del Ecoturismo apoyado por la riqueza natural y ambiental que alberga el municipio y por la cercanía al Parque Nacional de Cabañeros al que ha aportando más de 18.000 ha.

Breves antecedentes históricos

La palabra Alcoba aparece por primera vez durante la ocupación musulmana, concretamente en el año 1105. Se dice que tuvo lugar una batalla en el campo de Arroba y de Alcoba donde las tropas castellanas que volvían de Sevilla fueron derrotadas por las musulmanas.

El nombre propio de Alcoba es de origen musulmán, “Alquiba” significa cúpula o bóveda, aunque también tiene otro significado como “peso público”, pero en realidad la primera vez que alguien le da un significado por escrito fue Bartolomé Herrera y Juan García Valeruelo, cuando al ser preguntados de donde venían el nombre del Alcoba, contestaron que posiblemente de un arroyo que nacía al poniente de la localidad y que tenía por nombre Alcobilla.

Según data en la historia y cuentan los antes mencionados, ellos la conocieron en 1506 con un sólo vecino llamado Juan del Real. Pertenecía a Toledo y concretamente a la comarca llamada de Los Montes.

En el año 1269 quedó encuadrada en esta comarca tras terminar los conflictos que había con la Orden de Calatrava.

Se reunieron en la hoz del río Estenilla, en Villarta de los Montes, lugar que hoy se encuentra sumergido por las aguas de la presa del Cíjara, un 24 de Agosto, donde ambas partes expusieron sus derechos y de esas lindes nacería la comarca de los Montes de Toledo desde el Castillo del Milagro.

Se acordó que no se hicieran nuevas pueblas, pero si respetar las ya hechas, que según este documento estaban los villares antiguos de Arroba y de Alcoba, acordándose que en dicha comarca solo se podrán construir “casas o chozas para sus colmenares, para sus losas o para recabar sus derechos de las tierras… mas que no labren por pan porque los extremos no minguen”.

Estos datos nos reflejan que hace miles de años ya había población en este lugar.

Si nos atendemos al significado de la palabra de Alcoba que nos dice que es “peso público”, por hacer referencia al lugar donde se cobraban los derechos de tránsito, Alcoba puede tener su origen por la cercanía de un ramal de la calzada romana que unía Mérida con Toledo, denominado “El Tanal de los Empedrados”, del cual no se ha encontrado ningún resto arqueológico en Alcoba hasta la fecha de hoy.

Fué a principios del Siglo XVI cuando empezamos a tener datos más concretos; se dice que esta situada al pie de la Sierra de San Sebastian, donde el terreno es pobre y montuoso. Tiene dos sierras, la Sierra “La Fuente” y la Sierra “La Solanilla”. Tenia entre 70 y 80 vecinos aproximadamente (300 o 400 habitantes), también tenía una serie de anejos, el de “El Rostro” con unos 10 vecinos (40 habitantes), “Los Cadocos” (hoy llamado los Cadozos), donde había una venta y 8 vecinos (32 habitantes) y se encontraba la ermita de Santa Quiteria y la Sandijuela, con 12 vecinos (48 habitantes) y también habría otra venta en Asas de Aceite.

Era tierra de poca labranza donde lo que más se recogía era miel y cera. Se criaban bueyes y más cabras que ovejas. Allí también podías encontrar tres o cuatro minas de plata.

Las casas eran de porte bajo con cimientos bastos y paredes de tierra, con largas toscas (vigas) de roble y alcornoque, y por tablas, jara o tillo.

iglesia

La Iglesia recibía el nombre de “Nuestra Señora de la Consolación” y tenia un Teniente Cura (Manuel Fernández) por pertenecer a la iglesia de Arroba. Había tres ermitas, la de “San Sebastian”,” Santa Quiteria” y “San Juan”.

Pero no es hasta el año 1752, cuando se realiza el Catastro del Marqués de Ensenada, donde se recogen datos relacionados con impuestos.

El término de Alcoba ocupaba de levante a poniente cinco leguas (unos 27 Km.) de norte a sur tres leguas (algo más de 16 Km.) y en redondo unas 5000 varas castellanas (unos 41 Km.) y se tardaba en andar unos tres días.

Las tierras eran de secano y había mancomunidad de pastos para su ganado, las tierras estaban clasificadas en buenas, medias e inferiores y las tierras incultas o montes ocupaban 50000 fanegas y no había árboles frutales.

En cuanto a la población hubo un gran descenso desde 1576 a 1752, disminuyendo desde 70 a 35 vecinos, 35 casas habitadas y dos en ruinas, debido a la dificultad de labrar la tierra y obtener recursos. Había ayuntamiento (alcalde Manuel Pérez), casa para recoger grano, fragua para los utensilios de labranza, horno para tejas y ladrillos y una cerca para encerrar el ganado de la dehesa.

Estos textos e imágenes han sido recogidos de la Guía “El medio natural de Alcoba y sus rutas”, elaborada por el Taller de Empleo “Turismo Cinegético” 2015

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